Vive lo que sueñas...

Vive.
Sueña.
Vive lo que sueñas porque sólo así lo harás realidad. 
Cree en los milagros, porque los milagros existen. El día a día está lleno de pequeños milagros que a veces ni reconocemos. Sólo son cuestión de fe.

Cree en las personas, porque algunas son capaces de romper la soledad con un solo abrazo.

Sonríe, porque al Mundo le hace falta cargarse de energía positiva.
Sonríe aunque a veces duela, aunque no te queden casi motivos o no te lleguen señales, porque todas las sonrisas se devuelven, de una u otra forma.

Se agradecido. Demuéstrale a la gente que sientes las cosas, que no eres un ser inerte y frío como una roca. A todos nos gusta que nos agradezcan. Transmite los sentimientos que te gustaría recibir.

Sueña. Sigue el camino de señales que te llevan a tu sueño. Siempre hay señales, lo creas o no.

Vívelo como si cada instante fuera el último. Como si no hubiera mañana, como si en cada beso se fuera parte de tu alma. Como si en cada abrazo transmitieses parte de tu energía. Como si tu cabeza le tuviera que pedir silencio al corazón para pensar en otras cosas. Como si tus palabras tuvieran que pedirle permiso a las siguientes para hablar. Y vívelo hasta el fin, vívelo cada día. Aprecia cada gesto, cada roce de manos, cada guiño, cada sonrisa cuando apareces, cada pasear por la playa, cada puesta de sol, cada banco en el camino, cada confidencia, cada pequeña locura (nunca rechaces las pequeñas locuras, son las que hacen la vida especial), cada mirada constante, cada beso a escondidas, cada pellizco de amor, cada abrazo debajo de la manta en el sofá...

Acepta los consejos y hazlos tuyos. No vivas las sugerencias impuestas de nadie. Adáptalos. Toma tus propias decisiones de la mano del cariño de tu gente (de tu gente del alma). Nadie conoce mejor tu corazón que quien lo porta sobre su pecho.

Medita. Porque cuando acallas el ruido del Mundo es cuando escuchas al alma.

Ama. Ama porque Dios hizo así de anchas las orillas de la playa para que entrasen dos pares de huellas. Ama porque para escalar un obstáculo necesitas una mano amiga que te ayude y te de fuerza. Ama porque la luz de las velas es demasiada luz para uno sólo. Ama porque al otro lado, hay una persona que te ama.

Arriésgate, equivócate, fallar no es fracasar. Todo lo humano merece una segunda oportunidad, porque de humanos es errar, pero de sabios rectificar.

Dale gracias a Dios por lo que tienes y por lo que eres. Si en verdad lo haces es porque ha merecido la pena.

Se tu mismo. Nadie quiere una réplica. El viento que ondea tu pelo al caminar por la orilla te hace único, porque sólo hay unos cabellos que se ondeen así con el viento. Sólo hay una mirada como la tuya, que transmita lo que tú, y sólo tú, quieres decir. No habrá nadie como tú por mucho que se repita tu nombre en la historia o te salgan imitadores, por lo tanto muéstrate y valórate como ser único e irrepetible en el espacio tiempo de la historia, a pesar de lo que la gente piense de ti y te llamen loco idealista. Con los tiempos que corren, ser un loco idealista es un piropo bien hermoso.

Pasarán millones y millones de años y nadie será como tú, ni pensará como tú, ni amará ni será amado como tú.

Eres especial, único e irrepetible. Con todas tus manías y complejos, con todas tus virtudes y defectos, con todo lo que has aprendido que te ha llevado a ser así. Con todas las vivencias que han conformado tu personalidad hasta el día de hoy, con todos los rayos de luz que alguna vez se posaron sobre tu hombro izquierdo...

...por todo ello QDTB.

Isi



1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por iluminar con tu luz.