Mezcla de Peter Pan y el Principito,
de ingenuidad y de fe,
de mirar el mundo con los ojos grandotes,
soñadora locona que ama asombrarse con los pequeños detalles.
Mirada azul (o verde) cuyas arrugas aumentan deslumbradas por la luz de algún faro,
que siempre está a la espera de una buena sorpresa,
de un abrazo al pasear por la alameda,
o unas flores cortadas de algún lado.
Abanderada del cariño y de la esperanza,
creyente de una religión propia de hermosos principios,
fundadora de las leyes del amor en su casina,
que comparte con cuyos inquilinos habitaran en ella.
Portadora de luz en la mirada,
de brillo deslumbrante, antorcha de calor humano,
de latir bien fuerte tan sólo con soñarlo,
de abrazarlo cada noche y olerlo y rezarlo.
Cuentas de rosario desgastadas,
si mañana fuera el fin iría a buscarlo,
con la fe de un granito de mostaza,
con toda la fuerza de un sueño recobrado.
Isi
Isi

