Profesionales utópicos


Nuestra profesión nos define seres utópicos. 

Somos profesionales del soñar despiertos, de los impulsos del corazón, de las palabras dulces, de los abrazos llenos, de las sonrisas miles, de los caminos juntos, de ideas brillantes, de globos de helio y nariz de payaso, de proyectos firmados con el alma.

Trabajamos en muy diversos ámbitos pero todos tienen un denominador común, las personas más vulnerables, muchas veces personitas. 

Tratamos de cambiar la realidad, de enderezar el camino, de trazar puentes, de tender manos, de compartir el saber, de educar en hacer y tutelar en el Ser.

Tenemos la responsabilidad ética y moral de optimizar constantemente nuestro trabajo porque no hay evaluación más exigente que la vida de las personas.

Galeano decía que la utopía nos sirve para caminar, ese es nuestro combustible y nuestra razón, el afán por querer cambiar las cosas, por ver siempre posibilidades de mejora hasta en los rincones más oscuros. Eso es lo que diferencia nuestra profesión de muchas otras, la vocación de entrega incansable, la fe en las personas, la escucha sin juzgar, la firme creencia en que todos merecemos oportunidades.

…nuestras pequeñas utopías que brotan de reuniones serias y plasmamos en cuadernos con bocetos de boas que se han comido un elefante…

‘Ella está en el horizonte…
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá.
Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
Entonces, ¿para qué sirve la utopía?
Para eso: sirve para caminar.’
Eduardo Galeano

No hay comentarios: