Es curioso como se ha ido plasmando en los libros la importancia de la amistad a través de la historia.
Uno de los ejemplos más recientes que escuché fue en una de las homilías de la novena a la Virgen del Carmen en la que el curilla recordaba dos exaltaciones a la amistad dignas de mencionar.
En primer lugar la Visitación de la Virgen a su prima Isabel. (Lc 1,39-46)
El Ángel Gabriel se le apareció a María diciéndola que iba a ser Madre del Hijo de Dios por gracia del Espíritu Santo y ella sin dudar le dijo: 'hágase en mí, según tu palabra'. Al marchar el Ángel, la cabeza de María se vería inundada de dudas: ¿cómo voy a decir a José que un Ángel me ha anunciado que voy a ser la Madre del Hijo de Dios?, ¿qué pensará de que esté embarazada y no sea suyo? Dudas existenciales que necesitaban de apoyo y comprensión, porque la Virgen María, además de ser la Madre de Dios, fue humana.
Cuando el Ángel le anunció a María la Buena Nueva, la invitó a creer en los Milagros al decirla que su prima Isabel, de avanzada edad, se encontraba también embarazada en este caso de 6 meses 'porque para Dios nada es imposible'. (Lc 1,26-38)
Fue entonces cuando María corrió a compartir sus dudas de persona humana, su 'secreto', su confidencia, con quien sabía iba a comprenderla y aconsejarla, su prima Isabel.
Así pues, nos damos cuenta, como hasta las más grandes personas de la historia necesitaron el apoyo de un amigo ('amigo del alma', en sus más lejanas definiciones) para apoyarse en los momentos de tomar decisiones.
Otro de los ejemplos nos lleva a recordar el capítulo séptimo del libro de la vida de Santa Teresa de Jesús (patrona de los Carmelitas).
En él, comparte sus momentos de crisis tras la muerte de su padre, sus dudas de fe, la soledad...
'Gran mal es un alma sola...', así define la soledad que siente al llevar apartada un año de la oración y señala de 'importantísima' la amistad con 'personas que traten de lo mismo', que compartan ideales de vida, con quien conversar y apoyarse en los momentos difíciles, según sus palabras con quien 'hacerse espaldas'. Trata de lo sola que se siente cuando le faltan amigos para afrontar las dudas.
Dos ejemplos de grandes mujeres que dejaron una fuerza inigualable en el espacio tiempo de la historia de la humanidad y que sin embargo, como humanas, valoraron la necesidad de apoyarse en los amigos cuando más sólo te sientes, cuando tienes que tomar una decisión importante, cuando no puedes pensar por tí sólo, cuando necesitas una segunda opinión, unos ojos que miren tu problema desde fuera, unas palabras de cariño cuando tu corazón llora, un abrazo cuando quieres que el mundo pare para bajarte...
Y cuando no lo tenemos, y tomamos decisiones poco acertadas... entonces... entonces sólo queda recuperar la claridad (que sólo te otorga el tiempo), hacer examen de conciencia, pedir perdón y practicar la reconciliación.
QDOB, Isi.

1 comentario:
Amén.
Ch-T
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