una de gracias...

Hoy me han sucedido dos cosas que me han dado que pensar y terminar escribiendo esta entrada (que tarde o temprano iba a llegar) y que podría ser la segunda parte de otra que escribí hace tiempo que se titula: 'Sentada frente a Tí te daré las gracias'.

Relato pues... hoy ha sido un día un poco locón y cuadrando horarios entre la mañana de trabajo y la tarde, he tenido fisio. Se daba la circunstancia de que mi fisio habitual se encontraba ausente y me atendió otra fisio que no conocía mi historial y que al ver mis rodillas me preguntó el por qué de tenerlas amoratadas. Yo la dije que era algo normal en mí y que a la mínima se me oscurecen porque son todo huesetes a causa de tanta operación. No quería darle más importancia y la verdad si ahí terminaba la conversación mejor porque pensé que no lo iba a entender.
Efectivamente no tardó en preguntarme casi ofendida que si no tendría la 'enfermedad de las beatas' y claro, ahí ya... me brotó un: pues precisamente es de arrodillarme en la Iglesia.

Sí. Me sentí un poco extraterrestre. Una chica joven... no sabría como describirme, pero yo misma, con las rodillas amoratadas de arrodillarme en la Iglesia... madre mia! en unos instantes me sentí rodeada de prejuicios. Y eso que para mí mi fe es tan normal y está en mi boca como si los fines de semana me voy a cantar. Todo el mundo que me conoce sabe que los jueves tengo 'velita' y más allá de avergonzarme todo lo relacionado con mi fe me llena de orgullo y me plena la mirada porque lo considero algo imprescindible para mí a la vez que natural.

El otro hecho que me lleva a escribir esta entrada tiene que ver con mi madre. Mi madre sí... en uno de sus momentos de 'normalidad' me dice hoy: 'cuántas gracias tienes que darle a Dios por ser como eres'.

La verdad que me llena el corazón escuchar sus palabras por muchas razones. Porque si dice algo positivo yo... subo al Cielo y vuelvo a bajar de la emoción, porque ha hecho un ejercicio para llegar a una conclusión... pero sobretodo porque está compartiendo palabras de amor conmigo. Está hablando de mi Padre conmigo y en cierto modo es una manera en que ella también verbaliza sus gracias porque siente que ese valor que considera positivo en mí, lo valora porque lo siente aplicado sobre ella. O dicho de otra forma, porque si siente que soy buena o que sonrío todo el rato... o lo que sea, lo soy también con ella, y eso más que digno de sus gracias y de su reconocimiento, deberían de serlo de mí hacia Diosito (y lo son cada día) porque son herramientas para mejorar como persona y para mejorar mi relación con ella y todo lo que la pueda aportar o transmitir.

Así pues esto me hace continuar con esa entrada de gracias, donde resaltando el increíble valor de ser agradecido quiero seguir dándole las gracias a mi Dios...

...porque tengo unas rodillas que puedo doblar y que estuve casi un año sin poder mover. Unas rodillas que en su Gloria doblaré aún a sabiendas de llevarlas amoratadas porque gracias a él y a mi maravilloso fisio Rubén puedo doblar, caminar, bailar, subir al monte, correr o llevar tacones. (espero que él no lo lea porque la mitad no debo :)

...porque dentro de la oscuridad de la enfermedad, siempre hay momentos de luz que Dios sabe que atesoro.

...porque he superado y doblado una esquina muy difícil (sólo yo se hasta qué punto) y porque aunque aún duela a ratitos me ha hecho terriblemente fuerte y sabia y me quedo con lo bueno.

...porque siento que ha terminado una etapa malita y comienza una de recogida de frutos.

...porque Dios sembró en mí un montón de dones que exploto para optimizarme y dar de mí todo lo que más pueda por una única razón: porque creo y amo a las personas.

...porque tengo la fuerza para no rendirme hasta el agotamiento. Porque desde los 16 años he trabajado en infinidad de cosas y de circunstancias desde tener mi propia empresa prestadora de servicios al gobierno, o mi propio bar, o ser educadora :D, o periodista, o... mil maravillosas cosas que necesitarían una sola entrada... hasta fregar baños o comer de mis monjinas. De tener un trabajo estupendo hasta 4 al día de lunes a domingo y comer conduciendo en el coche de uno a otro... Y que todo me ha servido para crecer, valorar y visualizar todo de forma más global y a la vez humana. Para afianzar mis valores sociales de Educadora y para crecer en la igualdad de las personas.

Y no puedo terminar sin darle Gracias a Dios como hice en la entrada anterior que referencio...
Gracias por elegir mi nombre entre los millones y millones de nombres: Isi, y porque en mi boca y en mi corazón siempre, siempre esté presente el tuyo: Padre.
GRACIAS.

QDOB,
Isi

como el principito ama a su rosa...


...y le miro una y mil veces y cierro los ojos y le siento a mi lado. Su presencia es lo más  hasta tal punto que cuando está, todo para. El mundo no gira. No hay ruido. El viento cesa. Para hasta la luz que se queda inmóvil enfocando enamorada su rostro reflejo del mío. Porque no puedo dejar de mirarlo. Porque me faltan horas y días y noches para soñarlo. Para soñar con un simple abrazo suyo, con una mirada de arruguitas en el contorno al sonreír. El mundo para, porque no me hace falta nada más para ser feliz, y porque verlo feliz me llena el alma. Sus locuras lo hacen grande y mi corazón agranda su entendimiento y su volumen para que quepa todo eso dentro sin que se escape ni un poquito. Porque a cada logro suyo, llena de orgullo y admiración, le ponía corona y le daba nombre a una plaza por causa justa y noble. Porque cada historia narrada con amor, es una historia de amor inigualable. Porque pienso en él y me brotan sin querer sólo palabras lindas, de las que me permito escribir una por cada cien que entono por no molestar. Mi alma brota y a veces aunque lo tape no puede callar porque me inunda el amor y sale, y porque han sido muchas vidas esperando a sentir esto y así, y su rostro, y su barba, y su pelo, y sus manos... porque lo amo, como el principito ama a su rosa...

- "Te amo" - dijo el principito... 
- "Yo también te quiero" - dijo la rosa. 
- "No es lo mismo" - respondió él... 

 "Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía... Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes. Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. 

Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el "bien" querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados. Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento. Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro. Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se dá en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría. Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. 

 Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. 

Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar." 

 -"Ya entendí" - dijo la rosa. 
-" No lo entiendas, vívelo" - dijo el principito."

Hay cosas que no hay que entender, hay que vivir, y yo, le vivo. 
Isi


y soñar...

borrador. borrador. borrador. borrador. ya basta.

...y ver tu imagen antes de dormir, y soñarte, y sentirte, imaginarte... cierro los ojos y tu imagen es tan clara que puedo oler tu pelo mientras lo acaricio suavito con mis manos. y mi cabeza se apoya a la altura de tu hombro y reposa en calma y mi alma tranquila se ausenta de todo mal. tu alma esta aquí conmigo, aunque sea en lo único que nunca podrán arrebatarme, en mis sueños.
Gracias por dormir para venirte conmigo.
Isi

de fondo y forma...

...cuántas veces recuerdo las palabras de mi padre diciéndome: 'solo existe aquello que se ha publicado.'
qué ha cambiado desde que empecé a escribir hasta ahora? unicamente la forma. la sintaxis. el léxico. El enriquecimiento verbal, el vivido y adquirido. El que se transmite y el que se calla. Incluso el que a veces, muchas veces, se empieza y queda en borrador.
Me gusta pensar que si escojo cualquier texto de hace una jartá y uno reciente, si lo viera desde fuera, podría pensar que lo ha escrito la misma persona. eso es un valor. el valor del texto nace de la pluma que lo escribe y nos hace especiales y únicos. ni más ni menos que nadie porque todos lo somos. todos somos únicos, especiales e irrepetibles. la forma en que vivimos el amor, la pasión, la ingenuidad, la ilusión, las sorpresas, la forma en que nos enfrentamos al día a día, a nuestro trabajo, a nuestras relaciones de amistad, incluso en las conversaciones más vanales tipo hablar del tiempo en el ascensor, incuso ahí, nuestro gesto nos hace especiales para bien o para mal, con nuestra sonrisa o nuestro hieratismo. 
en la forma... el aprendizaje, en el fondo... siempre yo.
QDOB,
Isi

Jueves, día de velita...

Hoy es jueves y regreso de 'velita'. Llevo semanas sin concentrarme en mi meditación y reparo en pensar que es debido al escaso tiempo libre que me queda para dedicarme a lo que de verdad importa, a lo que creo profundamente, a comenzar por amarnos a nosotros mismos y conocernos y mimarnos para poder desde esa base hacer brotar la ayuda y canalizarla de forma óptima hacia los demás.

Tengo mil cosas dando vueltas en mi cabeza, y sólo tengo una clara: el valor que le doy a lo que me hace sonreír. Sólo hay una pequeña personita que me llena de gozo y me hace reír a carcajadas ondeando sus rizos; y otra cuyo sólo pensamiento me evoca una sonrisa, un cerrar de ojos y un nudo (que no quiere) en mi estómago. Ninguna de las dos son conocedoras del grado de importancia de esto. Supongo que tendrá su parte buena y mala, pero no quiero pensar que las mil cosas que tengo en mi cabeza, que realmente no son 'importantes' sean el impedimento de hacerles llegar a sentir mi amor por ellos, el más sincero y espontáneo, el más humilde y de corazón. Esa idea, que ni siquiera puedo explicar con claridad, me atormenta.

Estoy orando y sólo me emocionan sus rostros y el ofrecerme totalmente desnuda y con las palmas abiertas a la causa de ayudar. Necesito volver a poder concentrarme en estas causas que son mi motivo y mi razón.

No quiero que pasen los días y que las banalidades me encaucen por el río mundano donde muchos se dejan arrastrar. Quiero sentirme lo especial que soy. Soy Isi, recuérdalo. Diosito eligió para mi este precioso nombre acompañado de un camino lleno de gente linda, de aprendizajes positivos y de palabras de amor y de esperanza que debo compartir. Soy Isi y he nacido para hablarle con palabras de amor al mundo, aunque a veces sienta que el mundo no siente lo mismo por mi.

Que mi causa siempre sea una causa humilde y justa. Que mi camino tenga piedras para aprender, pero también manos para apoyarme. Que si no he vislumbrado la luz sobre el hombro que era el que estaba escrito para mí, aparezca de nuevo certera y no tenga fin, porque necesito fuerza y amor para emprender este camino... porque el camino del amor, no se puede caminar sólo. Y si tuve la suerte de encontrarlo, que no pase más tiempo sin poder abrazarlo y besarlo, porque cada minuto que se va no vuelve y sólo nos iba a quedar una ínfima eternidad para amarnos. Y con esto, que llegue el momento en que me sienta 'cuidada' en vez cuidar siempre yo, porque en este momento, lo necesito de verdad.

Que con estas palabras encuentre el momento que llevo buscando tantas semanas, y que de compartir con alguien, comparto aquí, en mi rincón en el mundo.

La próxima reflexión sobre la relación entre amor y admiración...

Que Dios Os Bendiga,
Isi.