Mi paragüero está lleno de flores, pero nuestro mundo gira demasiado deprisa y aunque a veces me gustaría pedirte que lo parases y te sentases sólo a escuchar, sin réplica, sólo dando placer a los sentidos, creo que puede que nunca pares para escuchar por qué.
Es una lástima, porque hay cosas, detalles, momentos... que merecen un sofá, un café y una manta, como mi paragüero.
La felicidad está en los pequeños detalles, en los instantes mágicos que hacen que un día sea diferente al anterior, con sus pequeñas o grandes locuras, con sus 'mini' sueños... y ahora, si nunca te has fijado, o puede que te fijases, pero no le dieras importancia, y quieres saberlo... escríbeme, tomemos un café acurrucados entre unas mantas, y paremos el mundo un momentito del transcurso de toda nuestra existencia para escuchar sin réplica, sólo por placer, por qué mi paragüero está lleno de flores...



